06/05/2009
La Eurocopa quedó cerca, pero hay nuevos objetivos
Estuvimos cerca pero no se dio. La Eurocopa era uno de los objetivos de Khimki
desde principios de temporada. La intención de ganar un título a
nivel continental y empezar a tener protagonismo fuera de Rusia estaba en los
planes de todos. Y casi lo logramos, pero el "casi" no alcanza en el
deporte profesional.La
verdad es que jugamos bien, tuvimos altos rendimientos individuales y colectivos
y hasta faltando cinco minutos para terminar la final pensamos que lo lograríamos.
Pero Lietuvos Rytas estuvo tremendo en el cierre. Nosotros nos equivocamos y ellos
encestaron todos los lanzamientos clave y la final se nos fue de las manos. Una
amargura deportiva que no empaña las cosas bien hechas por el equipo durante
el Final Eight jugado en Turín, Italia. Estos
torneos finales que se disputan por eliminación directa te obligan a no
pensar más allá del primer rival y luego del próximo. Todo
se planifica día a día porque si perdés no hay más
remedio que volverse a casa. En
Turín nos sentimos múy cómodos. Italia es como mi segunda
casa. Disfruto sus costumbres, conozco su idiosincrasia y todo me resulta muy
familiar. Tal es así que el lunes anterior al comienzo del torneo comimos
todos juntos en un restorán argentino llamado "El Gaucho". Un
buen asado y a juntar fuerzas para un torneo que sabíamos iba a ser muy
exigente. Primero
nos sacamos de encima a un equipo complicado como Pamesa Valencia (76 a 73), luego
derrotamos en la semifinal a Iurbentia Bilbao (79 a 73) y por último nuestro
rival en la final fue el equipo lituano, que nos venció por 80 a 74. Personalmente
me encontré muy cómodo dentro del campo de juego. Tuve partidos
de buen goleo y me volví a sentir importante para el equipo en momentos
críticos. Por
suerte la lesión empezó a quedar atrás. Fueron tiempos muy
duros de recuperación, estar alejado de las canchas y convivir con la ansiedad
por hacer nuevamente lo que más me gusta: jugar al basquetbol. Estuve casi
dos meses alejado de entrenamientos y partidos. Demasiados médicos, kinesiólogos
y sesiones de recuperación. Pero
la vida del deportista tiene estas circunstancias y hay que aprender a convivir
con ellas. Ahora
debemos focalizar toda nuestra energía en la etapa final de la Liga rusa.
El gran objetivo es no salir cuartos en la fase regular para poder esquivar al
CSKA de Moscú en las semifinales. Tenemos posibilidades y nuestro juego
de equipo empieza a mostrar signos positivos. Espero que tengamos nuestro pico
de rendimiento en el momento justo. Para
cerrar les cuento que las nevadas intensas ya terminaron en esta parte de Rusia.
Ahora comienzan meses de clima menos hostil y en los que la calle se hace más
amigable. Fue un invierno durísimo en Moscú. Pero la primavera permite
cambiar un poquito el ánimo. Hasta
la próxima. |